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Muchos sueñan con conocer Búzios durante el verano brasileño, cuando la península vibra con música, turistas y sol intenso. Pero quienes conocen realmente este destino saben un secreto: la mejor época para disfrutar Búzios es la temporada baja.
Entre abril y noviembre, cuando el flujo de visitantes disminuye, el clima sigue siendo agradable, las playas están más tranquilas y los precios bajan considerablemente. Es el momento ideal para quienes buscan vivir la verdadera esencia de Búzios, sin prisas ni multitudes.
A diferencia de otros destinos de playa, Búzios tiene un microclima muy estable. Gracias a las corrientes oceánicas, el tiempo se mantiene cálido incluso fuera del verano.
Durante la temporada baja:
Esto significa que podés disfrutar de la playa, hacer actividades al aire libre y pasear sin el calor extremo ni la humedad sofocante del verano.
En temporada alta, playas como Geribá o João Fernandes suelen llenarse rápido. En cambio, entre abril y noviembre, Búzios vuelve a ser ese pueblo de mar relajado que enamora a todos.
Podés caminar por Azeda y Azedinha sin apuros, encontrar tu lugar preferido en Ferradura, o surfear en Brava sin compartir olas con decenas de personas.
Las aguas también suelen estar más claras y transparentes, algo que los buceadores y amantes del snorkel aprovechan al máximo.
Viajar en temporada baja es sinónimo de ahorro.
Hoteles, posadas, excursiones y restaurantes reducen sus tarifas, a veces hasta un 30 % o 40 % menos que en verano.
Además, al haber menos turistas:
En pocas palabras, recibís más por menos.
Con menos movimiento, Búzios se transforma en un destino más auténtico.
Podés conectar mejor con la naturaleza, con la gente local y con el ritmo lento de la península. Algunas experiencias se disfrutan especialmente en esta época:
Los miradores de João Fernandes, Ferradurinha o la Orla Bardot se tiñen de tonos dorados y rosados. En temporada baja, el silencio y el espacio permiten vivirlos con calma, en pareja o en soledad.
Las escunas y lanchas salen con grupos pequeños, lo que hace que las excursiones sean más exclusivas. Las paradas para nadar en calas como Ilha do Caboclo o Praia Tartaruga se disfrutan sin ruido ni apuro.
Menos tráfico de embarcaciones y aguas más frías significan mayor visibilidad submarina. Ideal para quienes buscan ver corales, tortugas y peces tropicales con claridad.
En temporada baja, Búzios se vuelve el lugar perfecto para retiros, clases de yoga frente al mar o simplemente para descansar. Muchos visitantes aprovechan este período para desconectarse del ritmo urbano y reconectar con el mar y el silencio.
Aunque haya menos movimiento, las actividades no se detienen. De hecho, es la oportunidad ideal para explorar con más libertad:
Durante la temporada baja, los restaurantes y bares siguen abiertos, pero sin las filas ni el bullicio del verano.
Es el momento ideal para cenar frente al mar, probar una moqueca de peixe (guiso típico con leche de coco) o una caipirinha con frutas tropicales mientras escuchás solo el sonido de las olas.
La Rua das Pedras mantiene su vida nocturna, pero en una versión más relajada y romántica.
Al haber menos ocupación, la oferta de alojamiento es amplia y con descuentos.
Algunas recomendaciones según estilo de viajero:
En temporada baja, incluso los lugares más exclusivos ofrecen promociones especiales, upgrades de habitación y estadías más largas a precio reducido.
✅ Revisá el pronóstico: aunque las lluvias son escasas, los meses de mayo a septiembre son los más estables.
✅ Llevá abrigo ligero: las noches pueden ser frescas, especialmente por el viento marino.
✅ Reservá con anticipación solo si vas en feriados brasileños (como el 7 de septiembre o el 12 de octubre).
✅ Consultá promociones locales: muchos restaurantes y agencias hacen descuentos en baja temporada.
✅ Explorá con tiempo: al haber menos tránsito, moverse por la península es más fácil y placentero.
Búzios en temporada baja tiene un encanto especial.
El mar sigue igual de azul, el sol sigue brillando, pero el ritmo cambia: todo se vuelve más auténtico, más humano, más tuyo.
Si buscás un destino donde descansar de verdad, disfrutar de playas limpias y conectar con la naturaleza sin gastar de más, este es el momento perfecto para venir.
Porque en temporada baja, Búzios te muestra su mejor versión: la más tranquila, la más mágica y la más real.